La contabilidad es una parte necesaria de cualquier negocio. Lleva el control de la información financiera y ayuda a organizar y gestionar las tareas del día a día que mantienen una empresa en funcionamiento. Sea grande o pequeña, la contabilidad es una herramienta importante para el éxito: abarca el registro de activos y pasivos, la gestión del inventario y la preparación de impuestos.
Mucha gente recurre al software de contabilidad y empieza por ahí. Antes de hacerlo, conviene entender las dos formas en que puede organizarse el trabajo contable: la interna y la externalizada.
Contabilidad interna
La contabilidad interna es una práctica habitual. Permite que tu propio equipo lleve el control de las finanzas y vigile los beneficios de la empresa, y ayuda a garantizar que los registros sean correctos y el dinero esté bien presupuestado. El trabajo abarca la propia contabilidad, la introducción de datos y el análisis.
Gestionarla internamente puede mantener una organización eficiente y ordenada. Al llevar tú mismo los libros, la información financiera se mantiene actualizada, lo que a largo plazo ahorra tiempo y dinero.
Contabilidad externalizada
La contabilidad externalizada significa que la teneduría de libros y los informes financieros los proporciona un tercero, como una asesoría contable o un consultor. Las principales razones para hacerlo son el ahorro de costes y la reducción de la carga de trabajo. El trabajo lo realiza generalmente alguien distinto del contable que creó y opera el sistema contable.
Puede ser útil si tu sistema contable actual no es fiable, o si simplemente no tienes el tiempo o los recursos para llevar la contabilidad tú mismo.
Comparativa
La contabilidad interna es una opción popular porque puede ahorrar tanto tiempo como dinero. Muchas empresas la prefieren porque elimina la necesidad de una firma externa que diseñe y prepare sus informes financieros, y porque les permite seguir más de cerca su situación y rendimiento financiero.
La contabilidad externalizada ha ganado popularidad en los últimos años a medida que las empresas buscan ahorrar dinero y mantenerse organizadas. Conlleva riesgos que merece la pena valorar: pueden omitirse revelaciones financieras importantes, y los informes preparados desde fuera de la empresa pueden ser inexactos —cualquiera de las dos situaciones tiene consecuencias serias para la empresa cuyo nombre figura en ellos.
Conclusión
La principal diferencia es de alcance. La contabilidad interna se centra en el proceso contable en sí, mientras que la externalizada suele incluir una gama más amplia de servicios: contabilidad, planificación financiera y preparación de impuestos. Conocer la diferencia es lo que te permite tomar la decisión correcta para tu negocio.
Cualquiera que sea la vía que elijas, el software de facturación que subyace importa. Para el lado de la facturación de tu contabilidad, considera Factura Office.